Instagram

miércoles, 27 de febrero de 2013

Erika.

La humanidad está repleta de errores garrafales. Errores como confundir querer con necesidad, o como buscar culpables a nuestros propios errores. 
También está la estúpida creencia de creer que el tiempo cura heridas; las heridas no se curan por el tiempo, si no porque encontramos la forma de desinfectarlas.
Y hablando del tiempo, el tiempo no hace ingenuos. De niños tenemos prisa, somos impacientes, queremos las cosas un minuto antes de poder tenerlas. A medida que crecemos, nos vamos haciendo perezosos, dejamos que el tiempo pase como si fuera interminable, dejamos las cosas para el último momento, y al final nos quedamos sin tiempo para hacerlas. 

Y si no, que me digan a mí eso de dejar las cosas para el último momento. He tenido 11 años para decirte todo lo que tienes de increíble, especial e inolvidable. Y he tenido que esperar al último momento para hacerlo. 
¿Sabes? Aún me acuerdo de nosotras jugando en los recreos del comedor. Hace casi más de cinco años de eso, pero, fue algo que condiciono mi infancia. Y lo mejor es que acordarme de ello siempre me trae una sonrisa a la cara. Y eso es porque fue bueno, porque lo que me dejaste fueron recuerdos buenos. 
De todas las paranoias que pudimos montarnos de pequeñas, y las que seguimos montándonos de mayores, me llevo lo diferente que eras del resto, y lo especial que hacías sentir a la gente que estaba a tu lado.

Y aunque tengo que darte las gracias por formar parte de mi infancia, también tengo que darte las gracias por estar conmigo en los años más insoportables de la vida de una chica. Por los consejos del corazón, ese estúpido órgano incomprensible, por escucharme y juzgar a los que me hacían daño, aunque ni siquiera les conocieses, y sobre todo por hacerme reír cuando todo lo demás me hacía llorar.

Lo que quiero que sepas, es que yo siempre he sabido lo que tenía, aunque no te lo dijera, sé que tenía conmigo a una de las personas más maravillosas que han habitado en la Tierra en todos los siglos de la historia. El problema es que me confié, y pensé que nunca la perdería. Y supongo que eso nos pasa a todos, nos tomamos demasiadas confianzas con la vida y nos olvidamos de que 'la vida nos jode a todos'.

Quiero dejarte claro, que estés donde estés, nunca te olvidaré. Que me da igual aquí, en Barcelona, en Colombia, o en la China si te da la gana, siempre te consideraré una de las mejores amigas que he tenido a lo largo de mi vida. Y que igualmente, esté donde esté yo, siempre que me necesites estaré para ti. 

Porque, ¿sabes? Te quiero mucho. Y se interpongan los kilómetros que se interpongan, eso no va a cambiar.
Sólo decirte que espero que te vaya muy bien todo, porque es lo único que te mereces. No quiero volver a repetirte que eres una gran persona, pero quiero que se meta en la cabeza que como tú hay muy pocos. Y que yo he tenido la grandísima suerte de poder conocerte.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Datos personales

Mi foto

Podría decir tantas cosas que al final me quedo sin nada que decir. Siempre es lo mismo, mil historias que repiten el final. Y aún teniendo la certeza, siempre ansiamos escuchar otra historia para saber si habrá algún desvío de palabras, o un doble sentido, que de la vuelta a todo lo que conocíamos.