Instagram

miércoles, 16 de noviembre de 2011


Y entonces empiezas a pensar que hubo una época en la que no podías quejarte de lo que había en tu vida. Una época indefinida, porque según la vivías no ibas contando los días que pasaban, ni ibas tachándolos en un calendario para prever cuando iban a acabar. Simplemente, no veías que llegará un momento en el que tendrían que acabarse. 
Pero todo lo que empieza tiene que acabarse. Después del día llega la noche, y el frío siempre vuelve. Y así hasta que alguien o algo decide que ya lo hemos pasado bastante mal, y decide que algo o alguien se cruce en nuestras vidas para abrazarnos cuando estamos asustados o tenemos frío. O cuando simplemente, necesitamos que alguien esté de nuestro lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Datos personales

Mi foto

Podría decir tantas cosas que al final me quedo sin nada que decir. Siempre es lo mismo, mil historias que repiten el final. Y aún teniendo la certeza, siempre ansiamos escuchar otra historia para saber si habrá algún desvío de palabras, o un doble sentido, que de la vuelta a todo lo que conocíamos.