Instagram

lunes, 3 de enero de 2011

No me importa fingir, y hacer creer a los demás que estoy de maravilla. Pero es al llegar a casa y ver esa foto en la que apareces con esa tranquilidad y esa espontaneidad que tanto te caracterizan, me quiebra la vida.
No me importa mentir y que crean que me va bien. Puedo ser una fábrica de mentiras que tranquilize ba los demás, que no me importa. Puedo hacer lo que sea, que no me importa, mientras lo que haga sirva para algo.
La verdad es que todo me resbala, pero quiero ser útil. Eso es lo único que no me da igual.
Y no sé que es lo que tengo que hacer. ¿Perdonar a mis enemigos? ¿Dar todo lo que tengo a los que no tienen nada? Lo haré, haría lo que fuese porque toda está mierda terminase.
Ahora, sólo estoy sentada en silencio, gritando por dentro, aguantandome las lágrimas, aparentando que soy fuerte y que la situación no me preocupa. Pero lo hace. Y cuando me llaman egoista por hablar de mis problemas en vez de lo que ocurre, no se dan cuenta de que lo hago para desviar mis pensamientos y los suyos en una dirección menos dolorosa. Y me hacen sentir culpable.
Que sí, que yo también lo estpy pasando mal, que yo también me cambiaría por ella, porque prefiero mi dolor que su ausencia. Pero hay cosas inevitables y cosas imposibles, y en esta ocasión, ambas cosas.
De esta manera, y aunque no soy muy católica, le ruego a Dios que la de fuerzas, porque el mundo jamás conocerá a una mujer como ella. Se lo pido a Dios, a Buda, al Rey, y a quien me quiera escuchar.
Por favor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Datos personales

Mi foto

Podría decir tantas cosas que al final me quedo sin nada que decir. Siempre es lo mismo, mil historias que repiten el final. Y aún teniendo la certeza, siempre ansiamos escuchar otra historia para saber si habrá algún desvío de palabras, o un doble sentido, que de la vuelta a todo lo que conocíamos.