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lunes, 1 de febrero de 2010

Hora de despertar...

Abri los ojos. En cierto modo, no sabia donde estaba, pero el lugar me sonaba.
Era ese lugar, SÉ que habia estado... Miraba a mi alrededor y todo parecia tan perfecto. Demasiado perfecto para ser real. Extrañada, me pellizque. Estaba soñando. Estaba en mi propio sueño, mi PERFECTO sueño.
Era esa clase de sueño en la que todo gira en torno a ti... todo..
Esa clase de sueño en la que puedes comerte el mundo, porque no deja de ser tu mundo... y tu eliges como va a ser...
Total, es tu sueño...
Te aferras a la perfección de tu mundo...  no quieres despertar jamás.
Tienes todo lo que necesitas para ser feliz, y hasta un poco más, ¿por qué despertar?
Pero no puedes dormir para siempre, por mucho que lo quieras...
Poco a poco vas viendo la luz atravesar tu ventana y llegar hasta tu cristalino y piensas: ¿por que?
La hora de despertar siempre es la peor...
Todo era perfecto y se a esfumado como un susurro en el aire...
Sólo quieres volver a dormir, volver a soñar con tu sueño...
Pero el sueño nunca es el mismo, nunca se repite la misma historia...
& estás asi hasta que te das cuenta de que no puedes remediar el error del "buenos dias"...
Sales a la calle... Es extraño pero tanta luz te molesta.
Vuelves a entrar en casa y vuelves a salir, y es así hasta que caes en una rutina...
Pero, ¿cuándo romperas con la rutina? Es obvio, cuando te des cuenta de que tu consciencia te ha engañado, has caido en la trampa de tu propio sueño. Un sueño que te ha hecho feliz UNA NOCHE y te ha destrozado una vida.
Soñar a veces es bueno, pero no si lo conviertes en una adicción.
& cuando te das cuenta de eso, descubres que fuera de los sueños hay una vida para ti... que tienes una vida por delante ... que ERES un chica con una vida por delante...

2 comentarios:

  1. ohh! me encantaaa! es presiosa! teQu! =) (LL)
    Ai lof iuh! xD

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  2. Thaaaaaaaanks! :)
    tee gustaa de veerdaad?
    :) ME ALEGRO!

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Podría decir tantas cosas que al final me quedo sin nada que decir. Siempre es lo mismo, mil historias que repiten el final. Y aún teniendo la certeza, siempre ansiamos escuchar otra historia para saber si habrá algún desvío de palabras, o un doble sentido, que de la vuelta a todo lo que conocíamos.